Va un empresario y le dice a un camarero:
* Aquí se sabe a la hora que empiezas pero no cuando terminas.
- Ya sé que no tiene ninguna gracia, pero confío que algún día estas frases sean sólo chistes.
El restaurante cierra los domingos por descanso del personal y el sábado por la noche llama un cliente reservando una mesa para 45 personas.
El dueño del restaurante decide en ese momento que mañana nos hemos quedado sin día de fiesta, y volvemos a nuestras casas diciendo a nuestras familias que olviden los planes que teníamos para el domingo.
* En la Hostelería... ya se sabe. (¿Aguanta con lo que te venga?)
En la negociación:
* Cobrarás tanto y el horario es este, pero claro, ten en cuenta las propinas...
(el inexistente pago de horas extras se sufraga con la caridad de los clientes y con el sometimiento al servilismo)
En el cine y la televisión.
Frases célebres de películas.
(me gustaría que en lo sucesivo os fijéis, si no la hacéis ya, en la cantidad de secuencias de películas en que el camarero o el oficio como tal es vejado o menospreciado)
- ¿Qué quieres, que me ponga a trabajar de camarera?
- Quieres ir a la Vegas para ser bailarina y acabarás de vulgar camarera.
- ¿Que te has creído, que soy el camarero?
- Os habéis fijado que cuando hay un tiroteo en un bar siempre muere un camarero, por lo menos.
En los restaurantes.
El cliente cuando queda satisfecho, dice:
- ¡felicita al cocinero de mi parte!
- Y yo pienso... por su puesto que lo haré, pero este cliente me da a entender que la labor del camarero es discreta hasta límites insospechados. O es que acaso mandaría felicitar al cocinero si...
- Le hubiésemos hecho esperar más de lo que estaba dispuesto.
- Si no le hubiésemos devuelto el plato a cocina por que nos hemos dado cuenta de que la guarnición está fría, o es un plato a compartir para dos y las gambas son impares, o mil casos similares.
- Si no hubiésemos repasado el plato por la mañana y no lo hubiéramos puesto a calentar antes del servicio en la mesa caliente.
- Si le hubiésemos hecho pasar frío, o calor, o soportar ruidos o hubiéramos descuidado la extracción del humo.
- Si le hubiésemos preparado una mesa bien incómoda por espacio insuficiente para el número de comensales, ubicación con respecto a los váteres o puerta de cocina, o flujo continuo de personal o clientes, o mesa coja o... .
- Si durante todo el servicio no hubiésemos puesto en marcha nuestra estrategia para que la cocina te dé los segundos y terceros platos en el momento oportuno, de manera que la espera pase casi desapercibida.
- Si le hubiese faltado pan, o agua, o vino, o sal, o una cervecita, o un saludo, o una sonrisa, o un comentario, o una sugerencia, o un reconocimiento, o un agradecimiento, o una aspirina, o fuego y cenicero, o el calor de la amistad durante su estancia.
- Si la temperatura de las bebidas no fuera la adecuada, el vino sugerido no fuera el idóneo a la comida, a su paladar y a su bolsillo.
- Si no le hubiéramos hecho sentirse el protagonista de nuestra casa durante un rato.
Y tantas cosas más que no me apetece seguir recordando
- casi sí, voy a cocina y le felicito de su parte ...